La lucha entre pobres y ricos,
el sometedor y el sometido, el
explotador y el explotado, todo contra el que no
es débil, sino sumiso,
pues su racionalidad se encuentra en el dominio de la
ideología
capitalista.
Los ricos que se han hecho poderosos
por el sometimiento de miles
de trabajadores asalariados, obreros, campesinos, intelectuales,
profesionales y el control de los medios de producción
robándoles y
quitándoles su trabajo social a través
de la plusvalía. La burguesía permite y
apoya la aniquilación del hombre, obligándolo
a que sus horas de
trabajo se conviertan en sobrevivencia a través
del miserable salario que le
dan. Lo han encaminado a la modernidad, pero sin
estar en ella, solo
produciendo la mercancía necesaria para
vendérselas a un precio más
elevado, incluso obligándolo a consumir.
El obrero, ser humano naturalmente,
y sobreviviente en la sociedad
y dependiente del capitalista, que rompe con toda
esencia humana.
El obrero, solo le corresponde
una parte de la producción, y con
su salario se ve obligado a trabajar el resto de su vida,
para comprar
vivienda y sustento, del cual jamás lograra disfrutarlos
ni
aprovecharlos.
La respuesta de la clase social
de la burguesía es darle casa y
sustento al obrero, ¿qué tipo de casa?
Donde solo hay un espacio para
que entren y salgan, en donde no sea un lugar de aprovechamiento
del
trabajador, sino un closet de intercambio o un baño
donde se limpia el
sudor y sale de nueva cuenta a enfrentar la vida.
El sistema capitalista no pretende
darle al hombre, un mundo
feliz, sino un mundo metalizado donde la esencia humana
y sus expresiones
sean ahora vías cibernéticas.
El sometimiento de los trabajadores,
a creado que la educación que
es un derecho humano se convierta en el dominio y control
del
trabajador. Es la vía de reproducción evolutiva
que lleva a que el obrero, de
pasar de obrero rustico, según la burguesía
lo a transformado y a
logrado de él un hombre. Pero no se le puede considerar
hombre al ser humano
que solo vive para sobrevivir y tener larga vida, para
no ser gozada y
disfrutada.
El capitalismo a logrado tener
un ejercito obrero, dominado y
controlado por medios más deshumanos y envueltos
con una imagen
humanizante convertida al individualismo y competencia
humana.
Las condiciones del obrero, no
son otras, mas que el producto de
la explotación del capitalismo, condiciones de
miseria, de denigración
humana y perdida del sentido de vida. Su lucha se basa
en la
sobrevivencia, en la búsqueda de los alimentos,
de vivienda y vestido. Se han
posesionado de lo que le les pertenece, si en un principio
son las riquezas
sociales ahora es la identidad humana.
¿Dónde están
los hijos de los obreros? Quizá están adiestrándose
para convertirse en unos servidores de los que hay robado
por años a sus
padres, incluso a ellos mismos.
La búsqueda de la vida
se llama salario. Y se encuentra en el
capitalismo, donde la mercancía humana, les resulta
solo un producto. La
burguesía a cosificado al hombre, lo ha vuelto
valor de cambio, mercancía
canjeable que ahora sustituye con la maquina.
La transformación del
proletariado al socialismo, esta en su papel
de actor y de ejecutor, mediante la conciencia de clase.
La burguesía solo busca
el aislamiento, el exterminio de la
sociedad y por consiguiente del hombre.
El obrero, es la llama de la
revolución proletaria, así como es el
único que puede cambiar las condiciones de opresión
en las que se
encuentra, no solo él, sino todos aquellos trabajadores
que son proletarios
y que tienen otro papel en la producción.